Ayer fue el estreno de DÉJAME ENTRAR, el remake americano de la película de terror sueca tendrá que vérselas con la secuela de la película más rentable de la historia.

Ayer se estrenaron dos películas de terror provenientes de norteamérica, la secuela Paranormal Activity 2 y el remake Déjame entrar (Let me in). Ambas tienen elevado nivel de interés entre el público aficionado al género, aunque las dos se podría decir que “son más de lo mismo”, una porque no parece que vaya a ser muy diferente de su predecesora (la película más rentable de la historia, eso sí) y la otra porque a fin de cuentas ya se conoce el argumento.

Aún así DÉJAME ENTRAR llama especialmente la atención por ser un inquietante y provocador thriller escrito y dirigido por el realizador Matt Reeves (Monstruoso), basado en la novela sueca de gran éxito de ventas escrita por John Ajvide Lindqvist.

Trailer de Déjame entrar:

También los jóvenes actores actúan como gancho de esta película. En Déjame entrar la niña Chloe Moretz que destacó por su actuación con su personaje de Hit-girl en la película Kick-Ass. Listo para machacar, es en esta ocasión Abby, una niña extraña pero aparentemente inocente que se muda a una alejada población con su tutor. Allí Owen, interpretado por Kodi Smit-McPhee que obtuvo magnífica opinión de la crítica en The road (La carretera), es otro niño de 12 años que sufre acoso por sus compañeros y se convierte en su inseparable amigo.

Mientras una serie de espeluznantes asesinatos amenaza su invernal pueblo de Nuevo México, Owen tendrá que hacer frente al increíble hecho de que coinciden con la llegada de la niña, y que bajo su apariencia inocente es en realidad un salvaje vampiro.

Foto Déjame Entrar (Let me in)

Foto Déjame Entrar (Let me in)

DÉJAME ENTRAR se pasó en el Festival de Sitges, al que acudieron sus actores, y donde cosechó grandes críticas. Incluso el aclamado Stephen King se ha atrevido a dar su valoración de la película:

“Déjame Entrar no es solamente una película de terror, sino que es la mejor película de terror americana de los últimos 20 años. Ya seas un adolescente o un cincuentón, no te va a dejar indiferente. Ve corriendo a verla. Me podrás dar las gracias después”.

Con un presupuesto de 20 Millones de $ que contrasta con el humilde presupuesto de la película original sueca Déjame entrar (2008), esta película obtuvo un moderado éxito en su estreno en Estados Unidos, acumulando un total de 11,85 Millones de $ hasta el momento.